Absurdo es,
esperar que pase el tren en una estación olvidada, sentarse en la banca llena de polvo y de huellas borradas.

Es absurdo cuando sabes que nunca llegará por ti.
Que se han roto las vías
por las que recorrías
tus mejores momentos.

Absurdo lo absurdo,
valga la redundancia,
perder el tiempo en espera de lo que ya ha muerto.

De lo que ni siquiera queda la esperanza, de un viaje en el recuerdo.

Absurdo es, poner adrenalina al polvo que se propaga con los vientos. Y lo desliza por las quebradizas vías del silencio.


©Esperanza E Vargas