Transparente tu estampa, cabalga las inquietas olas del mar. Un mar que enfurece y atrapa volviéndose parte de ti, Corcel de Agua.

Con sus dedos el viento te dibujó, tu hermosura es de un instante. Tu lucha se desvanecerá cuando las olas te abracen.

Es potente tu relinchar, tu propia condición lo exige. En un instante has tenido la gloria y en un instante ya no existes.

Cabalgas sostenido sobre las aguas, en la esperanza inquieta de sobrevivir. Eres nada corcel de agua, y eres todo cuanto fuí.

© Esperanza E Vargas